Frijolín (o las aventuras de mi lógica Mamánimal Caribe en el mundo europeo).

Frijolín (o las aventuras de mi lógica Mamánimal Caribe en el mundo europeo).

Creí que era gastroenteritis, y resultó ser la materialización de un sueño que nos planteamos cinco años atrás en Gairaca. Siempre quisimos tres hijos, aunque las cuentas, la gente, el mundo y sus demonios, los demás y la vida se empeñen en decir que somos demasiados. No fué planeado, y mi reacción inmediata fue enfadarme con mi compi. Cómo había pasado? Estábamos tan enfocados en Rubiela y Moremiel que no veíamos cómo nos ocuparíamos de otro más.

Nos quedamos en silencio con el predictor en la mano y la mirada perdida y cuando mi cabeza decía "No! Rubiela acaba de dejar la teta, ya porfín dejó el pañal y en breve va a ir a su propia habitación! vamos a empezar de nuevo?" llega mi compi con una gran sonrisa, me abraza y me dice que todo va a estar bien, que era lo que soñábamos y que éste es el mejor momento para que venga. Mis "No" y sus "Si" insistieron en argumentos por un buen rato, todos con mucho peso y con mucho corazón, de manera que, al pasar un par de horas ya había un vencedor.

Frijolín nacería, y lo que al principio era miedo, con el paso de los días se fué convirtiendo en la ilusión de enamorarme de nuevo. Al fin y al cabo, fué lo que nos planteamos aquel día de amor entre arena blanca y aguas cristalinas en Gairaca y gracias a la vida, todos nuestros sueños se han ido volviendo realidad.

Mi lógica de mujer Caribe y de Mamánimal hasta el tuétano, no puede hacer otra cosa más que recibir esta noticia con alegría y empoderamiento de mi maternidad, de nuevo mi cuerpo se prepara para dar vida y mi amor no hace más que multiplicarse. A menudo mi compi y yo encontramos nuestras miradas sonriendo al ver a nuestras hijas jugar, o escucharlas reir a carcajadas desde otra habitación. Somos papás 100% trabajamos en casa y pasamos las 24 horas del día juntos y somos felices, salir de la oficina significa atravesar el pasillo y ver en qué andan nuestras crías y nuestro mundo no puede ser más mágico. Hemos pasado momentos difíciles como familia, pero esto sólo ha confirmado lo fuertes e inteligentes que son nuestras hijas, criadas en medio de una vida llena de creatividad y amor. Son unas amazonas, medio hippies, medio chifladas, van a su bola y afortunadamente, no ven el mundo desde los anuncios de la tele ¿Que se une otro loquillo (o loquilla) a la tribu Rocalove? Bienvenid@ seas!

Es curioso, cuando empezamos a dar la noticia de que venía otro bebé en camino, aquí en España, pocas personas nos dieron una "enhorabuena" con entusiasmo, (afortunadamente, esas entusiastas "enhorabuenas" provienieron de la gente realmente importante para nosotros) me encontré con muchas caras angustiadas diciendo "otro muchacho!!" y comentarios del tipo "lo que cuesta un hijo!" como si el concepto de entrega a la aventura de ser padres pudiera calcularse realmente,  como si la experiencia de ser padres se midiera en pañales o litros de leche; o medir en los conciertos a los que podré ir y cuánta ropa me dejo de comprar. Me he tropezado con carcajadas al son de un "estáis locos!" y ceños fruncidos en plan de "y como pasó?" Pareciera que para la mayoría de gente aquí en España tener más de dos hjos es un sacrilegio! De alguna manera, un tercer hijo no termina de cuajar en el marco del salón. Sobretodo si no vienen en el orden establecido que implica conformar una familia "normal": Estudias - trabajas - convives - compras piso/casa/coche - te casas - tienes hijos. Me he sentido hasta culpable y con ganas de justificar que no fué planeado y luego me veo reflexionando con mi compi a solas, preguntándonos el uno al otro porqué respondimos así a tales y cuales reacciones. Creo que en Colombia tampoco el tema sería indiferencia total, pero desde luego los cometarios llegarían en otros tonos, ya me pinto a mas de un vale mío diciendo "compren televisor!" y aunque seguramente lengua no dejarían de echar, a mi jamás me dejarían caer de frente algún descontento (ahora que lo pienso, esto tampoco suena muy bien y no se qué es peor... ). Sea cual sea la circunstancia, me es curiosa y de alguna manera la entiendo, no todo el mundo tiene la familia que tengo ni vive la maternidad como yo la vivo, desde muy dentro.

Este no es un post de "si estuviera en Colombia...." porque allí tambien existen presiones sociales que, desde otros ángulos, también modelan (otros) estereotipos de familia, roles, géneros, generaciones, etc. Es un post que si bien viene cargado de una noticia que me llena el alma y me sumerge en una motaña rusa de emociones, intenta registrar lo que percibe mi alma al vivir un tercer embarazo desde esta esquina del mundo. La idea de que nos den un carnet de familia numerosa al nacer frijolín me flipa (como dicen aquí)! ¿Que hubieran dicho de mi abuela Gache con 5 hijos y de mi Abuelo Tata con 28 (aproximadamente)? Sí, la idea de un carnet que entre a clasificar a mi familia, me inquieta, entiendo que con dicho carnet tengo descuentos en restaurantes, almacenes o sitios o puedo acceder a determinados privilegios. Me pregunto, ¿tan dificil será la vida con tres hijos que hasta el mismo gobierno te da facilidades para que te apañes mejor? ¿He estado viviendo demasiado tiempo en la samaria donde eres un código más en una eps privada? ¿O vivo en una sociedad demasiado paranoica con el tema de crianza y manutención que te premian al llegar un tercero? Me estoy empezando a preocupar de verdad! Ya una amiga madre de tres me ha dicho que la compra del mercado se volatiliza... en cuestión de horas... *traga en seco*.


En otras noticias, aquí en el mundo racional (porque para mi, mi tierra caribe es realismo mágico puro, parece pintado a mano, a veces por un gran pintor y otras por un psicópata con problemas psicomotores) el tema de asistencia médica a embarazadas es bastante serio y ordenado (aún recuerdo a las médicas que me suturaban luego de la cesárea que me practicaron para que naciera Rubiela, estaban discutiendo sobre el disfraz que usarían en carnavales y que les daba rabia que el "viejo hijueputa ese" AKA  el ginecólogo, las hubiera despertado de su descanso en el turno de madrugada). Tengo personal impecable pendiente de mi y miles y miles de analíticas que dan cuenta de mi proceso. Me siento cuidada por el servicio médico, aunque debo confesar, que para una mujer que apoya el parto consciente y el empoderamiento de la mujer de su propio cuerpo como yo, he llegado a sentirme invadida, demasiadas órdenes y protocolos para mi. Intento combatir la asepsia emocional y conectarme con quienes revisan mi cuerpo con meticulosidad científica (despues de todo estan viendo mis partes, joder!), tirando alguna que otra broma con médicos y enfermeras, marcando mi acento y dando un poco de lo que soy, recordando que mi papá y hermanita son médicos y que tampoco trago entero con el tema de medicamentos y procedimientos. (El otro día le llevé una panela a mi médico de cabecera, lo flipó, pero sé que ahora ya no soy una paciente más).


Pues eso, que seremos familia numerosa!! yeiiiiiii!!!(yeiii?), las niñas estan dichosas y me matan de amor con sus besitos a mi panza. Por ahora, y al cierre de este post, es lo único que me importa. Has pasado una situación similar o tienes opiniones desde otro ángulo? Cuéntame tus opiniones y comentarios, me interesa muchísimo saber que piensas y enriquecer el debate.

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